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ERASE UNA VEZ LA VIDA: EL SUEÑO.








El viaje nocturno a los brazos de Morfeo puede ser una experiencia frustrante para los niños que sufren de insomnio, se despiertan de noche e, incluso, padecen apnea del sueño, dicen los expertos.

"En todos los estudios, entre 20 y 25 por ciento de los niños presenta alguna clase de problema con el sueño", dice Jodi Mindell, directora adjunta del conocido Sleep Center, del Hospital de Niños de Filadelfia, Estados Unidos. "Esto abarca muchas cosas, desde los pequeños que se despiertan de noche hasta los que sufren de sonambulismo o tienen problemas respiratorios; la gama es amplia", señala.

Según un sondeo que realizó en 2004 la National Sleep Foundation de Estados Unidos, en niños menores de 11 años, 60 por ciento experimentaba alguna clase de problema vinculado con el sueño durante varias noches a la semana, dice Mindell. "74% de los padres indicó que quería cambiar algo relacionado con el sueño de sus hijos", agrega.

De allí que los padres que se despiertan de noche por causa de un niño insomne conforman un grupo muy numeroso. Un gran culpable: la apnea del sueño, la cual ocurre cuando los bloqueos en las vías respiratorias provocan ronquidos y hacen que la persona se despierte frecuentemente durante toda la noche.

"Cerca de dos a tres por ciento de los niños presenta apnea del sueño", indica Mindell, coautora del libro Take Charge of Your Child's Sleep (Encárguese del sueño de su niño). "Cerca de 10 a 12 por ciento de los pequeños ronca de manera habitual, pero no todos los niños que roncan tienen apnea del sueño. En los niños, la principal causa de apnea del sueño obstructiva es un incremento en el tamaño de las amígdalas y las adenoides".

En la mayoría de los casos, tanto una amigdalectomía como una adenoidectomía ofrecen una rápida solución para la apnea del sueño pediátrica, señala Mindell.
Pero hay otro factor desencadenante cuyo predominio está aumentando: la obesidad. "En los niños obesos lo que ocurre es que las amígdalas y las adenoides aumentan de tamaño y, luego, el peso en el cuello cierra las vías respiratorias", explica la especialista.

La somnolencia que se presenta conjuntamente con la apnea del sueño puede afectar en gran medida el humor, el estado de alerta y el rendimiento escolar de un niño. Un estudio de 2006 publicado en el boletín Public Library of Science Medicine determinó que los pequeños con apnea del sueño tuvieron un puntaje menor en las pruebas estándares de inteligencia en comparación con los niños que no presentan el padecimiento -un promedio de 85 puntos frente a 100, respectivamente.

Si no se trata, la apnea del sueño puede dañar de manera permanente la función cognitiva, dijeron los investigadores. "Sólo podemos asumir que podría convertir a un niño inteligente en un niño mediocre", declaró a HealthDay la principal investigadora, la doctora Ann Halbower, del Centro de Niños de la John Hopkins University.

Sin embargo, hay otros padecimientos relacionados con el sueño que afectan a los niños, tales como insomnio, episodios de terror en la noche y sonambulismo, además de despertarse frecuentemente.

Muchos de estos males se pueden solucionar con algunos sencillos cambios de conducta en casa, aclara Mindell. Estos pasos incluyen:

•Establecer horarios fijos
"Hágalos acostarse a la misma hora y despiértelos a la misma hora todas las mañanas. Esto regulariza el reloj interno de un niño de una forma que le facilita conciliar el sueño".

•Crear una rutina a la hora de acostarse
Establecer un tiempo de "apaciguamiento" antes de que los pequeños se vayan a la cama, quizás de 20 a 30 minutos cada noche, ayuda a los niños de todas las edades a calmarse y a preparar sus mentes y cuerpos para el sueño, dice Mindell.

•Prohibir los aparatos electrónicos en el dormitorio
Según las encuestas, 97 por ciento de los niños tiene algún tipo de distracción electrónica -TV, celular, computadora, Gameboy-en su cuarto. "Eso tiene un profundo impacto en el sueño", indica la experta. "Queremos 'desenchufar' los dormitorios de los niños".

•Limitar la cafeína
Esto no se refiere sólo al café, sino también al té frío y a los refrescos oscuros y claros. "A algunos niños les cuesta más metabolizar la cafeína", expresa Mindell. "De allí que ese té frío de las tres de la tarde puede mantenerlos despiertos a las 10 pm".

•Hacer de la hora de dormir un asunto individual
Los niños que se acostumbran a que uno de los padres esté con ellos mientras se duermen necesitarán a ese padre cada vez que deseen conciliar el sueño. "Por lo tanto, si se acuesta con su hijo de cinco años a la hora de dormir, prepárese para ir a su cama a la una de la madrugada", advierte la doctora. Dejar que el niño o niña se duerman solos elimina ese problema.

Finalmente, los horarios tienen un importante papel que desempeñar también, agrega Mindell. "Muchos colegios comienzan muy temprano en la mañana, y eso va completamente en contra de lo que está ocurriendo con los relojes internos de los adolescentes", explica. "Sus relojes de hecho cambian más tarde que el de los adultos -y eso es sólo una función biológica". Por lo tanto, un horario que contemple un inicio de clases más tarde puede representar una gran diferencia.

No a las Noches en vela

Son muchas las causas por las que los más pequeños de la casa a veces no duermen como deberían hacerlo. Entre ellas se encuentran padecimientos como la apnea del sueño, el sonambulismo, el insomnio y los episodios
de terror en la noche. Si bien estos males requieren de la ayuda de un especialista para ser superados, algunos ajustes en los hábitos a la hora de ir a la cama ayudan más de lo que usted cree cuando se trata de dormir bien.