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El monstruo del bosque

Una mañana Jonatán Frederick se iba a casa de su hijo, ese día cumplía 18 años, y le iba obsequiar un espejo porque su hijo hace años había perdido su espejo, pero entonces tropezó por una piedra, el espejo cayó al suelo y el hombre lo había perdido de vista , al otro día los dos hijos de Jorge se fueron a pasear por el bosque pero entonces vieron unos ojos que brillaban entre los arbustos, cuando el viento se hizo mucho más fuerte, los ojos se movieron por todas partes, aterrorizados los dos niños, fueron corriendo a la casa de su amiga que se llamaba Tamahia, y le dijo que había solamente una explicación, que había un monstruo del bosque pero Tomahia le dijo que era posible hacerse amigo del monstruo, entonces los tres se fueron para intentar hacerse amigo del monstruo, cuando vio Tomahia esos ojos que brillaban tanto, se quedó aterrorizado y mucho más cuando sus amigos le decían que tenían demasiado miedo como para acercarse al monstruo y que ella lo haría por ello dos, pues entonces se acercó, cada vez el brillo parecía mucho más intenso hasta que tomo coraje y paso la mano al monstruo, pero después se sentía como si fuera de vidrio, cuando lo saco se dio cuenta de que era un espejo que brillaba a la luz del sol y se rio a carcajadas de sus dos amigos que no fueron capaces de acercarse a un espejo, ¿pero entonces como fue que se movió por todos los arbustos? pregunto el niño más pequeño y Tomahia respondía pues porque hacía mucho viento, en eso Jonatán Frederick, venía muy triste porque no le había dado su regalo a su hijo, cuando vio que los tres niños tenía el espejo que se le había caído, se puso re feliz porque ahora le podía dar a su hijo el regalo que había perdido.


Autor: Rubén Dario Avalos Flores

Edad: 6 años

Nacionalidad: Paraguaya

Reside actualmente en Sevilla – España para recibir tratamiento médico.